Día de la Diversidad Cultural para el Diálogo y el Desarrollo

El pasado 21 de mayo se celebró el Día de la Diversidad Cultural para el Diálogo y el Desarrollo, que fue proclamado por la UNESCO, en diciembre de 2002 y que es de gran importancia para nuestro país.

La diversidad cultural hace referencia a la pluralidad de expresiones que muestran la identidad de cada pueblo, grupo o comunidad, en la que se reflejan aspectos de su memoria histórica, sus características culturales, las maneras de concebir los problemas y de resolverlos, además de las formas de relacionarse con la naturaleza y con otros grupos sociales, entre otros aspectos. Estas prácticas culturales, al interior de cada grupo social, integran universos en los que reproducen, recrean y transforman los diferentes elementos que los componen.

México, en razón de su propia diversidad, se definió como un país pluricultural desde 1994 y en 2002, con la reforma al artículo segundo constitucional se profundizó en el reconocimiento de los diferentes pueblos indígenas del país, considerando de gran importancia la preservación de sus culturas, así como la necesidad de generar medidas para impulsar el desarrollo regional de las zonas indígenas.

Desde un criterio lingüístico México es, en América, el país con mayor diversidad lingüística, mientras que en el mundo ocupa el quinto lugar, siendo superado por Nueva Guinea, Indonesia, Nigeria e India que cuentan con un mayor número de lenguas habladas en sus territorios y por ende, una gran diversidad de culturas.

Las culturas de los pueblos indígenas son dinámicas por sus experiencias de vida que se adaptan permanentemente a nuevas realidades, aprendiendo y dialogando constantemente entre sí; pero también, estableciendo un diálogo con las culturas no indígenas, especialmente ahora que es mayor la influencia del fenómeno de la globalización, en el que, por ejemplo, observamos un número creciente de miembros de los pueblos indígenas que se incorporan a las redes migratorias que se dirigen a diversos lugares del país y fuera de éste; así como una expansión de los medios y tecnologías de comunicación que penetran cada vez más en las comunidades y regiones indígenas, generando nuevas condiciones y dinámicas de interacción y cambio en las culturas locales.

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En este contexto, los pueblos indígenas mantienen y desarrollan formas culturales que les permiten incorporar continuamente nuevos elementos que enriquecen su propia cultura, aportando a su vez elementos propios que son retomados por otros pueblos, conformándose de esta forma un escenario en el cual se identifica una serie de entrecruzamientos que desempeñan un papel relevante en el desarrollo del patrimonio cultural de la humanidad en su conjunto.

No obstante, es importante reconocer que en esta dinámica varios de estos pueblos carecen de las condiciones propicias para poder mantener los diversos elementos que conforman sus culturas e identidades, al enfrentar, por ejemplo, procesos de desvaloración y de discriminación por parte otros grupos e individuos con quienes mantienen contacto cotidiano, poniendo en riesgo, en casos extremos, su sobrevivencia.

Por lo anterior, es menester reconocer la importancia que reviste esta celebración tanto para los pueblos indígenas como para la sociedad en general, ya que es un momento propicio para recordar la necesidad del respeto a las diferencias, como un medio para enriquecer, fortalecer y contribuir a la preservación de la diversidad cultural, así como del reconocimiento de su estrecha vinculación con el desarrollo social y económico de los pueblos en su conjunto.

Columna en El Sol de México

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