La danza entre los pueblos indígenas

Una de las expresiones más reconocidas del patrimonio cultural de los Pueblos Indígenas de México se encuentra en la danza, que es una muestra más de la gran diversidad que los caracteriza; ya que cada pueblo, región y comunidad cuenta con una memoria de danzas que también forman parte de su identidad, ya que algunas de estas pueden identificarse por el mismo nombre genérico, sin embargo, la manera específica de realizarse tiene por lo menos algunos rasgos distintivos según la comunidad de donde provengan los danzantes.

Esta riqueza deriva de los procesos de interacción entre distintas culturas, de tal forma que la danza es también un reflejo del encuentro de civilizaciones. Se sabe que antes de la llegada de los españoles existían en lo que ahora es territorio mexicano diversas manifestaciones dancísticas. Los náhuatl, por ejemplo, practicaban por una parte danzas de carácter religioso que eran representadas en honor de los dioses durante distintas celebraciones, en eventos como las bodas. Como resultado de la conquista, y a su vez de evangelización, los indígenas adoptaron danzas como la de moros y cristianos, basada en el conflicto entre musulmanes y cristianos en España; que en México se acogió como una representación de la adopción del cristianismo, resultado de la derrota militar que ellos mismos vivieron; no obstante, algunas de estas danzas retomaron elementos propios, lo que dio lugar a una riqueza de expresiones locales y regionales.

Por lo general, las danzas se caracterizan por tener un sentido sagrado, desarrollándose con motivo de festejos cíclicos como la conmemoración del santo patrón en diversas comunidades, en ceremonias agrícolas, en fiestas relacionadas con el ciclo de vida o incluso en ceremonias terapéuticas como es el caso de los xigüe o pames de San Luis Potosí.

También te puede interesar   México celebra su gastronomía

El desarrollo de las danzas implica una inversión económica considerable que comprende la confección del vestuario y la preparación de los alimentos para los participantes de la fiesta. Los componentes de la danza son el baile, la música, los movimientos corporales, la representación teatral de hechos míticos, históricos o de los fenómenos naturales que le dan sentido, por lo que se constituyen como medios de reproducción de la memoria colectiva y de la cultura en general.

Algunos ejemplos de estas prácticas culturales realizadas en contextos ceremoniales, se encuentran en la danza del peyote del pueblo Wirrárika efectuada al final del periodo de secas y que en su coreografía representa la llegada de la serpiente de la lluvia procedente del desierto; la danza de matachines de los Rarámuri que tiene como fin buscar la continuidad de la vida en la tierra; el yumare de los Barojío o guarijios, Otam o pimas, y otros pueblos del norte del país que tiene relación con la actividad agrícola, en el que agradecen la cosecha, bendicen el maíz y piden buenas lluvias para el siguiente ciclo; el xiotalh de los O’dam o tepehuanes del sur, en Durango, vinculado a los cambios estacionales (Secas-lluvias), la siembra y cosecha del maíz.

Entre las acciones realizadas por la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, se encuentra la denominada iniciativas comunitarias de cultura para la reproducción, rescate, resignificación y difusión del patrimonio cultural indígena, que en 2015 se ha apoyado a un total de 23 Pueblos Indígenas distribuidos en 21 estados, específicamente enfocados al fortalecimiento de esta parte de su cultura.

También te puede interesar   Día Internacional del Migrante

La danza expresa la imaginación y creatividad de los Pueblos Indígenas de México, lo que se refleja en sus cambios constantes. También forma parte de la memoria colectiva, representando hechos históricos y míticos que aluden a las características de la interacción, así como a su relación con otros elementos del universo como son la propia naturaleza.

Columna en El Sol de México

Acerca de 

Directora General de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) desde 2013, me defino como una mujer apasionada de la política y comprometida con mi país.

Soy egresada de la Licenciatura en Contaduría por la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo y tengo una Especialidad en Impuestos por la misma universidad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *