Una fuerte tradición, el Día de Santa Cruz

El día de la Santa Cruz es motivo de celebración para muchos mexicanos. Generalmente esta festividad es asociada con los trabajadores de la construcción, pues es su patrona. Este día podemos ver en los edificios o casas en obra, que los trabajadores de la edificación levantan una cruz adornada con flores de papel o naturales y lienzos multicolores, algunos celebran una misa y no pueden faltar los cohetes, la comida, bebidas y música.

Esta tradición tiene su origen en la religión católica. De acuerdo con el cristianismo, fue la emperatriz Elena, madre de Constantino, quien en el siglo IV en una peregrinación a Jerusalén fue en busca y encontró la cruz en la que había muerto Cristo. Desde entonces el 3 de mayo se festeja el aniversario del encuentro de la Cruz.

Sin embargo, en México, esta celebración tiene un matiz diferente y es un ejemplo del sincretismo religioso que se mantiene vivo pues al tiempo que se conmemora el encuentro de la cruz, se festeja a la naturaleza y a la fertilidad. Para los pueblos indígenas tiene gran importancia y arraigo debido a que su celebración coincide con el fin de la sequía y el inicio de las lluvias; además se enlaza con otras fiestas del ciclo agrícola como el día de San Marcos el 25 de abril y la de San Isidro el 15 de mayo. Muchos consideran que la fiesta de la Cruz es la principal ceremonia para propiciar una buena siembra, es fundamental para la vida y para la reproducción de la comunidad.

Los indígenas celebran con danzas que refieren a la vida. Por ejemplo: El antiguo rito de Baila Viejo con los Chontales de Tabasco, la danza de las Varitas y del Gavilán entre los Huastecos (Teenek) de San Luis Potosí, la danza del Venado de los Mames y Kekchí de Chiapas, la danza de tigres y la velación de la cruz entre los Nahuas de Guerrero, las peregrinaciones Otomie-Chichimeca en el Cerro de Bernal, Querétaro y las ofrendas Mixes al cerro en el Mëjxëëw, de Alotepec, Ayuuk.

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Para los Mayas la cruz no solo es un símbolo religioso sino también es una representación de los cuatro puntos cardinales que ya eran venerados desde antes de la llegada de los españoles. Adicionalmente, la cruz tuvo una gran importancia en la rebelión de 1847 en contra de los “blancos” o “Dzuales Yucatecos” conocida como “la guerra de castas”, la cual tenía como propósito recobrar su autonomía.

Según la tradición oral, se cuenta que en 1850, cuando parecía próxima la pacificación de la Península, apareció grabada en un tronco de caoba, una cruz que les comunicó que por orden divina, bajó a la tierra para aconsejar y proteger a los Macehules en su lucha. Es así que en torno a la Santa Cruz se desarrolla una forma de organización político – militar – religiosa, que fue fundamental en la resistencia de los “Mayas Cruzo’ob” que era como ellos se nombraban.

La Santa Cruz, junto con las fiestas de La Virgen de Guadalupe, Semana Santa y Carnaval, es una de las más celebradas por las comunidades indígenas en México.

Las ceremonias, las organizaciones rituales, la música, los instrumentos, las danzas y los alimentos con los que se celebra la Santa Cruz en las comunidades indígenas son muy diversos, tanto como los son los pueblos indígenas que enriquecen con sus tradiciones y su patrimonio cultural a nuestro país.

Columna en El Sol de México

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