Leyendas indígenas: La princesa Donají

Escrito por Un poco de mí

0 comments Leyendas Indígenas

En el valle de Oaxaca, una de las narraciones más populares es la de la Princesa Donají. Esta doncella sigue presente por medio de la música y diversos festejos. Aquí te presentamos la leyenda de esta princesa zapoteca.

“Cuenta la tradición que, antes de la llegada de los españoles, cuando Oaxaca se encontraba dominada por un grupo de nobles indígenas pertenecientes a las culturas zapoteca y mixteca, el rey Cocijoeza, soberano de la ciudad de Zaachila, tuvo una hija a la que se le otorgó el nombre de Donají, que quiere decir “alma grande”.

En esos tiempos había guerras constantes entre los zapotecas, que se establecieron en Zaachila, la capital política zapoteca, y los mixtecos, que se establecieron en Monte Albán después que los zapotecas abandonaron ese lugar.

Los mixtecos atacaron Zaachila y, para terminar la guerra, tomaron a la princesa Donají como rehén de paz. Entonces los zapotecas contraatacaron Monte Albán, y por ser un ataque repentino, los mixtecos huyeron y decapitaron a la princesa Donají.

Leyenda de la princesa Donaji

Después de eso, sólo confesaron el lugar donde enterraron el cuerpo, aunque nunca dijeron el lugar donde se encontraba la cabeza, lo cual permaneció como secreto dando nacimiento a la leyenda.

La leyenda de la princesa Donají dice que un pastorcillo que cuidaba sus animales en lo que hoy se conoce como San Agustín de las Juntas, cerca del aeropuerto internacional de la ciudad de Oaxaca, encontró un lirio silvestre, flor también conocida como azucena, y en vez de cortarla solamente desde el tallo, decidió arrancarla de raíz.

Cuando cavaba pudo ver una oreja humana, después la cabeza completa la cual se dice que se preservaba intacta y que pertenecía a la princesa Donají. Se reconoció por las ricas decoraciones que presentaba. Tiempo después, tanto cuerpo como cabeza se sepultaron en el templo de Cuilapan.

También te puede interesar   Chinampas, el arte de cultivar sobre al agua

Se cree que esto se debió a que la importancia del personaje atraería más fieles devotos a la religión católica. De hecho se bautizó a la princesa como Juana Cortés.

Actualmente la leyenda de la princesa zapoteca y el amor por su pueblo es una de las actividades más populares de la Guelaguetza.”

Fuente: Exploringoaxaca

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *