El significado de los animales en la cultura maya

Escrito_por_Prats_Re_NewLa investigadora de la UNAM Mercedes de la Garza destacó que para los mayas, la fauna era misteriosa, admirable, temible y muchas de sus especies participaban de lo divino, sea como dioses, manifestaciones celestiales o símbolos de diversas ideas.

Al participar en el coloquio Animales, Violencia y Ética, la investigadora expuso que los consideraban entes semejantes a los humanos en sus formas y comportamientos, por lo que afianzaron una relación de hermandad con ellos.

Para la cultura maya, estas criaturas eran intermediarias entre el hombre y el más allá, al igual que entre los cielos y el inframundo. Las deidades mayas tenían rasgos antropomórficos y vegetales; los elementos naturales y los espacios cósmicos, animales. Por ejemplo, el fuego solar era recreado en la guacamaya roja, el colibrí, el venado y el perro, mientras que el jaguar era el sol nocturno, agregó De la Garza en el coloquio organizado por el Programa Universitario de Bioética.

Mariposas, escorpiones, arañas y ciempiés, por su proximidad con la tierra, remitían a la muerte, o bien eran emisarios del inframundo como los búhos. Esos seres eran fuerzas tanto benéficas como maléficas; por ejemplo, la diosa de la Luna era representada con enfermedades sobre su cabeza en forma de guacamayas, quetzales o zopilotes rey; en contraste, la serpiente emplumada, dibujada con dos cabezas y patas de venado o lagarto, dio lugar al dragón, deidad suprema. Uno de sus mitos contaba que el Sol era un anciano que sedujo a la Luna, una bella joven, y de estos amores ilícitos nació un conejo. Desde entonces, en la luna se ve un roedor.

Para los pueblos prehispánicos, los humanos tenían un espíritu escindido (diferente al alma occidental) integrado por una materia sutil, invisible e impalpable. Parte de ésta tenía forma de gallo, gallina o paloma, y era la responsable de nuestros latidos.

También te puede interesar   Crean cuento animado en ayapaneco

Mercedes de la Garza abundó que estos ejemplos se pueden ver reflejados en el libro mítico “Popol Vuh”, en el que se narra que los primeros hombres, tallados en madera, eran incapaces de pensar y se convirtieron en monos.

Fuente: http://sipse.com/

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *