atlantes de tula

Los vigilantes de Tula

En el estado de Hidalgo se ubica la zona arqueológica de Tula, lugar donde se encuentran los Atlantes o Gigantes de Tula, esculturas de 4,60 metros de altura los cuales representan a cuatro guerreros míticos y pareciera que se encuentran custodiando la antigua capital del imperio Tolteca.

Tula, o la antigua Tollan-Xicocotitlan

La Zona Arqueológica de Tula se localiza al oeste de la ciudad de Pachuca, en la parte suroeste del estado de Hidalgo. Mejor conocida como Tula, Tollan-Xicocotitlan, del náhuatl “Lugar de Tules o juncos”, fue la capital del estado Tolteca.

La ciudad de Tula fue fundada por el rey-sacerdote Ce Ácatl Topiltzin Quetzalcóatl después de vengar el asesinato de Mixcóatl, su padre. Bajo su reinado inició un gran periodo de esplendor para los toltecas, ya que de la mano de su gobernante realizaron grandes construcciones como los atlantes y aprendieron artes e importantes doctrinas religiosas.

Los arqueólogos sitúan la cronología de Tula entre los años 600 y 1521 dC. J-C. y consideran que llegó a su apogeo entre los años 900 y 1200 dC. J-C., durante el periodo Posclásico Temprano.

Junto con Teotihuacán y Tenochtitlan, Tula fue uno de los grandes centros urbanos del Altiplano Central de Mesoamérica; hacia el año 1000 era probablemente la ciudad más grande de esta región.

Con una extensión de casi 16 kilómetros cuadrados, llegó a tener alrededor de 85,000 habitantes.

Leyendas

Una leyenda cuenta que en torno al año 1.000 d. C., Tezcatlipoca un sacerdote rival humilló a Ce Ácatl Topiltzin Quetzalcoatl haciéndole beber una droga que le hizo perder la cordura por unas horas. Bajo la influencia de esta droga, Quetzacoatl se puso en ridículo delante de sus súbditos por lo que él y sus seguidores fueron expulsados de Tula y obligados a emigrar al oriente, rumbo al Golfo de México.

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En su marcha hacia el sur, este grupo de exiliados fusionaron su cultura y tradiciones con los mayas y construyeron Chichén Itzá su nueva capital. Por lo que en la mitología maya Quetzalcóatl es asociado con el Dios Kukulcán.

Los Anales de Cuauhtitlan cuentan otra historia acerca de la expulsión de Ce Acatl Topiltzin: “se dice que como Quetzalcóatl nunca ofreció víctimas humanas, solamente aves, víboras, y mariposas, Tezcatlipoca, el dios del cielo y la noche, lo expulsó de Tollan por realizar actos de hechicería.

Los Atlantes de Tula

En 1940, durante excavaciones dirigidas por el arqueólogo mexicano Jorge Ruffier Acosta fueron encontrados en un pozo de saqueo ubicado sobre el templo de Tlahuizcalpantecuhtli (Pirámide B) los cuatro Atlantes de Tula, a su lado estaban acostadas las cuatro pilastras que hoy podemos apreciar detrás de cada uno.

Esculturas de un promedio de 4,60 metros de altura formadas por cuatro bloques de piedra basáltica – el primer bloque corresponde a las piernas y pies, el segundo y el tercero forman el tronco, y el cuarto representa la cabeza – que encajan milimétricamente unos con otros, los Atlantes de Tula son representaciones de guerreros Toltecas, ataviados con un tocado de plumas, un pectoral de mariposa, átlatl, dardos, un cuchillo de pedernal y un arma curva.

Función de los Atlantes de Tula

Si bien existen hoy día muchas leyendas y creencias acerca de los Atlantes de Tula, algunas atribuyéndoles poderes sobrenaturales, para los investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia – INAH, su función era puramente arquitectónica; junto con las pilastras sostenían el techo del Templo de Tlahuizcalpantecuhtli.

Fuente: Travel by Mexico

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