Barro verde, artesanía mexicana

El barro verde

El estado de Oaxaca cuenta con un gran número de artesanías que tienen relevancia a nivel internacional como es el caso del barro verde. Esta técnica de elaboración se distingue de las demás (barro y barro negro) por se la unión entre la alfarería y el vidriado.

Barro verde, piñas verdes

La producción del barro verde surgió en el siglo XVI cuando el clérigo Alonso Figueroa instruyó a los habitantes de Santa María Atzompa, Oaxaca sobre su uso.

Al inicio fue conocida como “Piñas verdes” ya que se creaban vasijas con la forma de esa fruta y se les daba su textura característica. Fue hasta 1970 que el pueblo de San José de Gracia, Michoacán adoptó esta modalidad en sus creaciones.

El proceso de producción de estas piezas inicia desde la recolección de la materia prima dónde participa toda la familia del alfarero. Al extraer el barro se tiene que cernir antes de humedecerlo para empezar a moldear las diversas figuras.

El vidriado está hecho de auténtico cristal y se utiliza como barniz o pintura en la cerámica. La función de este material es crear una fina película adherente con el fin de hacerla más resistente.

Producción de barro verde

Para conseguir el efecto vidriado se colocan dos capas de la mezcla sobre la pieza. La primera sirve para cocer la cerámica y la segunda para aportar el brillo y color característico.

El barro verde ha estado presente desde el inicio de la historia del vidrio y es una de las artesanías mexicanas más importantes a nivel mundial.

Fuente: Casamejicu

 

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