Día Internacional de la Mujer

El día 8 de marzo se celebró el Día Internacional de la Mujer y en la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) festejamos, especialmente, a la mujer indígena. Comprender y reconocer la condición de la mujer indígena no es cosa fácil, ya que encierra diversos elementos que la conforman y definen: El pueblo indígena, el género, el sexo y la colectividad, todo ello en una particular cosmovisión y cultura. Por tanto un gran mosaico de identidades, algunas con mayores diferencias entre sí, por la gran diversidad de Pueblos Indígenas. Sin embargo compartiendo circunstancias comunes tales como la marginación social, la pobreza y la no visibilización de muchos de sus problemas, son circunstancias que dificultan un mayor reconocimiento y el ejercicio pleno de sus derechos.

No obstante, como reconoce la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), las mujeres son una pieza clave para la seguridad alimentaria local, regional y global, ya que las mujeres rurales -entre ellas las indígenas- son responsables de por lo menos la mitad de la producción de alimentos y aún así constituyen la mayor parte de la población pobre del mundo. Las mujeres son factor clave en la sustentabilidad rural, ya que toman decisiones sobre el uso racional del agua, de la leña y de otros recursos en el ámbito de sus actividades.

Muchas de ellas aún monolingües, siguen siendo las principales transmisoras de la lengua; preservadoras de sus historias, contando leyendas y coreando cantos a sus niños. A su vez, mantienen vivas y reproducen sus costumbres, transmiten a su descendencia las formas de entender la vida y la naturaleza de su pueblo, lo que permite que perduren las cosmovisiones indígenas y sus conocimientos ancestrales. Reproducen sus tradiciones y prácticas al seleccionar y cuidar plantas, preparar sus guisos, al aplicar remedios medicinales heredados en su papel de cuidadoras. Crean y recrean su creatividad al continuar elaborando y bordando textiles, tejiendo cestería y modelando barro; reavivan su vestimenta tradicional portando su vestimenta en las festividades comunitarias, donde participan en la reproducción de su gastronomía, música, cantos, danza, y ritualidad de su pueblo. De tal manera, que fungen como protectoras, a la vez que preservan las tradiciones culturales de sus pueblos y finalmente son promotoras de su patrimonio cultural, al transmitirlo de manera cotidiana a sus hijos. La mujer indígena es salvaguarda de la diversidad cultural de sus pueblos y por ende de México.

A la vez, algunas mujeres indígenas han desarrollado desde diversos ámbitos, la búsqueda de igualdad legal, de género, de educación, de oportunidades de trabajo remunerado, del ejercicio de sus derechos políticos, en sí hacia su empoderamiento. Así que paulatinamente se ha ido generando la participación de las mujeres mediante la inserción en la vida social y política de sus comunidades y municipios, a través de su presencia en los comités comunitarios y municipales, en los cabildos, en las administraciones estatales, y en menor medida como diputadas y senadoras; paralelamente, otras mujeres indígenas participan en procesos organizativos no tradicionales, formándose como líderes que conforman un mosaico de visiones con diferentes alcances, pero que permiten evidenciar las necesidades, prioridades y propuestas de las mujeres indígenas en la búsqueda de espacios más incluyentes y equitativos.

En este contexto, la CDI, ha instrumentado programas y acciones para fortalecer las capacidades de las mujeres indígenas con la finalidad de contribuir a la disminución de las brechas de desigualdad de género y así promover su desarrollo e inserción plena en la sociedad. Particularmente en el impulso al ejercicio pleno de sus derechos culturales, para la salvaguardia y desarrollo del patrimonio cultural de sus comunidades, se ha impulsado su participación en acciones como: El Apoyo a la instrumentación de Iniciativas Comunitarias de Cultura, donde, en este año, 133 representantes de los proyectos aprobados son mujeres; mientras que en el Apoyo a la Formación de Capacidades de Jóvenes Indígenas Interesados en la Salvaguardia y Desarrollo de su Patrimonio Cultural, la mitad de los beneficiarios son mujeres.

Con acciones como éstas, se trabaja en el propósito de acrecentar la perspectiva de género como un elemento sustancial en el apoyo que reciben las mujeres a travésde diversos proyectos.

Columna en El Sol de México

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