Sociedad Otomíes Productos Gourmet

Escrito por Un poco de mí

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Esta semana dedico la columna a una noticia que me enorgullece como mexicana y como directora de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI): La apertura del primer Punto de Venta fuera de la comunidad de Dios Padre, Municipio de Ixmiquilpan, Hidalgo, de la “Sociedad Otomíes Productos Gourmet”, que cumplieron un gran sueño.

Este grupo ha contratado con sus propios medios dos locales comerciales en la Plaza del Centro Histórico, en la Calle de República de Brasil número 9, (atrás de la Catedral Metropolitana) en los locales 32 y 39. Esta tienda comercializa al público en general licores de maguey, jamaica, granada, salsas de chiltepín, chinicuil, xamues, pulque y caracol, chapulín, chimichurri otomí, finas hierbas y caviar de hormigas, nuez con chinicuil, xoconoxtle y chinicuil, mermeladas de kiwi con nopal, xoconoxtle, higo y jamaica, así como almíbar de xoconoxtle.

Este grupo ha obtenido la certificación de la FDA (Food and Drug Administration), el cual es el organismo de Estados Unidos de América equivalente a la Cofepris en México, que se encarga de favorecer la salud pública mediante el fomento de las innovaciones de productos además de proveer al público la información necesaria, exacta, con base científica, que le permita utilizar medicamentos y alimentos para mejorar su salud.

A través del Programa para Mejoramiento de la Producción y Productividad Indígena (PROIN), el cual tiene como objetivo apoyar y consolidar proyectos productivos de la población indígena, para contribuir a mejorar sus ingresos monetarios y no monetarios, contribuimos a consolidar esta Empresa Indígena integrada por mujeres, con visión de negocio, pero también con un compromiso social, con los grupos asociados a ellas.

El proyecto nació en 2006, en los que la CDI aportó más de un millón trescientos mil pesos y estos recursos junto con otros más de trescientos mil pesos que aportó el Gobierno del Estado de Hidalgo, se utilizaron para la construcción de una palapa restaurante y la adquisición de equipamiento del mismo.

Este proyecto nació de la necesidad de poder ofrecer servicio de alimentación con platillos típicos basados en pescado, flora y fauna de la región, por lo que de acuerdo a las necesidades y al crecimiento del grupo de mujeres, en el año de 2009, surge la oportunidad de procesar alimentos más allá de la palapa restaurante y comienzan a experimentar con recetas propias la elaboración de conservas y licores de frutas regionales, es por eso que en el año de 2010 comienzan a envasar su producto.

El proyecto consiste en la elaboración de conservas mediante procesos artesanales, con frutos naturales, bajos en azúcar, sin conservadores ni colores artificiales, con bordados y artesanías incrustadas en la presentación.

Este es un ejemplo de cómo se desarrollan los proyectos productivos  y una gran oportunidad para conocer la alta calidad de los productos gastronómicos que se realizan en nuestro país por manos indígenas.

Columna en El Sol de México

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